
El Gobierno de Córdoba reconoce la legitimidad del reclamo salarial docente y ratifica su decisión de avanzar en la mesa de diálogo con una nueva propuesta, fruto del esfuerzo conjunto de todos los cordobeses. Pero el paro de 72 horas anunciado excede ese marco: cada día sin clases no es neutro, genera una multiplicidad de conflictividades. Por eso, el Gobierno de Córdoba va a solicitar la conciliación obligatoria, una herramienta que permite no interrumpir el ciclo lectivo, brinda el tiempo necesario para construir una propuesta superadora, evita el impacto de los descuentos en los salarios docentes y contribuye a encauzar la discusión, contemplando la diversidad de posiciones dentro de la propia comunidad educativa.



